LA
ELABORACIÓN ARTESANA DEL PAN
Noticias
históricas:
La panadería tradicional se introdujo en Fuerteventura con
la colonización. A partir de entonces casi todas las casas
solían poseer al menos un horno doméstico, cuyo principal
uso era la realización del pan.
La
harina destinada para la elaboración del pan, normalmente
de trigo, requería de un proceso laborioso que iba desde
la recogida del cereal, la trilla, la molienda y posteriormente
el cernido.
Dependiendo
de los agujeros del cilindro con el que se cernía, se obtenían
los distintos tipos de harina: la blanca, de mayor calidad, con
la que se hacía el pan blanco; la harina de todo pan, en
la que se mezclaban las cáscaras molidas del grano con la
harina blanca y se obtenía el pan moreno o integral; y finalmente
el afrecho, compuesto sólo de cáscaras molidas del
trigo, con el que se solían hacer tortas.
El
consumo de pan no era habitual entre la población, sino que
estaba reservado para algunos días del mes y para las ocasiones
especiales como bodas, bautizos y fiestas. Por lo general el pueblo
majorero tenía como base de alimentación diario de
"gofio" que, a diferencia de la harina, se elaboraba con
cereales tostados y molidos que se consumían sin necesidad
de ningún guisado posterior en el horno.
Materias
primas :
Harina de trigo, levadura, agua, matalauva y sal.
Utensilios
y herramientas :
Artesa, horno de pan, pala de madera y cuchillo.
Proceso
de elaboración :
El proceso comienza con la preparación de la levadura. Ésta
se extraía de una porción de la harina amasada sin
guisar en la última hornada que se guardaba fermentada para
que sirviera como levadura en la siguiente cocción. Debido
a su dureza era necesario ponerla en remojo una noche antes del
amasado del pan. Solía agregársele harina para acrecentarla,
dependiendo de la cantidad de pan que se fuera a hacer. Luego se
amasaba todo hasta que se quedara blanda, quedando dispuesta de
esta forma para añadírsela a la masa.
Al
día siguiente, se preparaba el amasado. Se introduce la harina
en la artesa con agua tibia, sal, matalauva y levadura preparada
del día anterior. Seguidamente se amasan todos los ingredientes
en la misma artesa, comprimiendo la masa con las dos manos en un
movimiento circular para darle consistencia. Una vez que la masa
queda suelta se pasa a hacer el pan. Se corta la masa en unidades
y se va enrollando, dándole forma alargada o circular, según
el pan que se quiera hacer, cumplido o redondo. Después se
le hace una o varias ranuras superficiales y se le deja en reposo,
tapado con un paño, para que "levante", es decir,
para que fermente antes de meterlo en el horno.
El
horno :
El horno de pan canario está construido de piedra y se levanta
aproximadamente a un metro del suelo. Consta de una sola cámara
en forma de cúpula con una boca y un pequeño hueco
en la parte superior para que expulse el humo. Para cerrarlo se
tapa el hueco de la puerta del horno con una chapa de metal o madera.
Para
calentarlo se introduce la leña paulatinamente en la cámara.
Cuando el borde de la entrada adquiere un color blanquecino se quitan
las brasas, barriéndolas con un largo palo provisto en su
extremo de un saco de esparto o trapo mojado, para quitarle bien
las cenizas. Cuando el piso del horno está limpio de brasas
se pasa un fardo (trapo) para que se enfríe un poco. De este
modo el horno se encuentra preparado para guisar el pan.
El
pan se introduce en el horno con una pala de madera y se va colocando
cuidadosamente, uno a uno. Se deja en la cámara unos veinte
minutos, dependiendo de la temperatura del horno. A continuación
se saca. Después de guisar el pan, se aprovecha el horno,
aún caliente, para hornear tortas de afrecho, rosquetes o
pan bizcochado que necesita menos temperatura.
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